Hay una canción de Mecano, Hawaii-Bombay que es una de mis favoritas, sobre todo esa frase de “pachín pachín canta un ave machín” y la parte de los suspiros “ay, ay aay” de Ana Torroja. No sé qué onda ese tema pero siempre se me ha hecho la idea de un verano melancólico; de recordar un viaje a la playa en plena época de verano muy especial porque ese verano fuiste solo y conociste mucha gente interesante con la que no alcanzaste a desarrollar la suficiente confianza como para decir ciertas cosas. Debe ser por esa inhibición rara del ser humano que se produce en verano en donde todos mostramos más piel de la que pensamos que está bien, una liberación permitida en verano, un poco casi erótica pero que nadie ve tan así, total, es verano. Sin embargo, hay algo que está ahí, que quieres decir pero que no sabe salir, debe ser que al contrario de la cosa “mostrar piel” el decir mas no debe estar tan bien, como algo que todos saben pero que nadie quiere decir ni que se diga, que no se baje esa especie de velo porque ya no será atrayente.

Siempre me han gustado esos shortsitos como ochenteros de adidas o de otra marca así, se usan como trajes de baño también, creo que se llaman running short o short shorts, que tienen mucho que ver con lo que quiero decir. En esa época como que la gente mostraba la pierna sin ningún miedo a si eran muy blancas o muy flacas. Aunque no me atrevería a usarlos, a menos que estuvieran de moda otra vez.
“Y al ponerme el bañador me pregunto, cuando podré ir a Hawaii…”

By Morzaconzeta.

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