Etiquetas

, , ,

Haeckel_Discomedusae_8sss

No queda mucho para que acabe el año, por lo que no es momento de seguir esperando a que salga algo mejor a lo que ha salido durante gran parte de este. Si es que eso sucede quedará para el próximo sin duda. ¿Cómo nos sorprenderán nuestros artistas favoritos en 2014? Espero algo  de Alt-J y Blonde Redhead, aunque con los flojos que son estos últimos habrá que esperar más aún ¿Descubriremos nuevas bandas espectaculares? Eso espero. Mientras tanto seguimos re escuchando y descubriendo los discos que elijemos como los mejores para este año.

(Además aquí la primera parte y este otro link la segunda)

A continuación los tres últimos discos que no puedes dejar de escuchar este año.

Haeckel_Discomedusae_8

The National – Trouble Will Find Me

140470

Por una extraña razón que quizás nunca comprenderé hay momentos precisos de escuchar un disco para que se convierta en mi nuevo fetiche, algo del instante, una chispa de genialidad, un color, una imagen, una tecla, un recuerdo, un de Déja vu que le llaman. Trouble Will Find Me tiene gusto a ternura, tristeza, dolor y alegría de las cosas simples de la vida: a pedir perdón y ser perdonado a mirar al cielo y agradecer por simplemente vivir y tener familia y amigos que te quieren. Así I Should Live In Salt es simplemente sobrecogedora, con una melodía calmada y una batería al servicio de las voces podría perfectamente hablar sobre un señor muy sensible y con el corazón destrozado que le recrimina a su novia que no lo conoce en cosas cotidianas, comunes y corrientes. Sin embargo, dicen que habla sobre una triste relación del vocalista con su hermano. Sea como sea es una preciosa pieza para abrir un disco que a todas luces  continúa el camino que comenzó The National con Boxer (2007) y que continuó con High Violet (2010), camino que deja a un lado cualquier toque de electrónica para devolvernos el amor por los buenos arreglos de la instrumentación clásica de banda. Con Don’t Swallow The Cap se pone algo más alegre con arreglos de cuerda preciosos pero baja las revoluciones un poco con Fireproof con una melodía intranquila pero siempre a punto de estallar, a punto despegar. Sea Of Love da una pequeña muestra de lo que se acerca con Graceless a mi juicio una de las mejores partes del disco o digamos que la más atractiva tanto para un principiante de The National como para el fan más acérrimo, una canción para corearla de principio a fin, con una batería constante pero lejos de ser monótona da la nota perfecta para una canción perfecta (mi nueva canción para andar en bicicleta después de La Prima Estate y Sprawl II (Mountains Beyond Mountains)). I Need My Girl es por mucho la canción más introspectiva y melancólica que en su videoclip podría llevar imágenes de gente real casándose y dándose tiernos besos o algo así como una canción de Lennon a Yoko (me refiero a One Day (At a Time) o  You Are Here). Son tantas las partes buenas del álbum que creo que podría escribir  un post completo al respecto (quizás algún día lo haga), sin embargo a veces un pequeño comentario abre el apetito para escuchar algo  tan hermoso y conmovedor como esto.

Connan Mockasin – Caramel

CONNAN

Ya nos dejó boquiabiertos  en 2010 con el EP Please Turn Me Into The Snat y completó la experiencia con Forever Dolphin Love en formato largo al año siguiente. Y es que Connan sabe lo que significa jugar bien con las emociones humanas; la alegría, la tristeza y la ternura pero de manera extraña, como una especie de gancho cautivante pero que a la vez intimida con ese juego de las voces y ruidos que parecen rebotar por todas partes y salpicando de ecos todas las canciones. El atractivo es claro, el neozelandés toma cosas que nos parecen familiares y las deforma o las mezcla con otras que nada tienen que ver. A ratos Caramel suena a baladas clásicas de los setenta pasadas por un sintetizador moderno; reversiones creepy de canciones que escuchan nuestros papás en las radios del recuerdos. Instrumentos que al parecer están desafinados o quizás son enajenadas de su originalidad en la edición, voces masculinas “sensuales” dando la bienvenida, preguntando y recitando  junto a coros de niñas japonesas deletreando o diciendo “thank you Connan”. Así su música se siente atractiva y esquiva. Amable pero lejana. El rubio Carismático.

CHVRCHES – The Bones Of What You Believe

The Bones Of What You Believe

Como en muchas otras ocasiones por el hecho de andar pensando en otras cosas me pierdo todo esto de los hype, es decir, estas banditas que sacan dos singles y toda la crítica les hace un altar como si se tratase de un grupo consagrado y con una trayectoria de años. Eso me pasó con Churches (así se pronuncia) ya que han lanzado su debut largo este año y llevan más de un año tirándole flores y yo ni me he enterado. Y no es que me moleste, al contrario, hay ejemplos claros de hype-que-han-superado-la-barrara-del-hype y son hoy parte de mi tracklist favorito. El trio escoses cautiva desde un principio con su synth oscuro y bailable. En pocos momentos baja la nota y en muchos otros dan sorpresa, como en Tether que empieza como un tema lento que acentúa suavidad su suavidad pasadito la mitad para explorar en los últimos dos minutos en un maravilloso coctail de máquinas, sintes y beats para desear que nunca paren. CHVRCHES suenan a una mezcla de (y preparados aquí para la metralleta de nombres) M83, Robyn, The Naked And Famous (igual no eran tantos). The Bones Of What You Believe es un disco que no aporta mucha novedad al panorama musical pero ha resultado muy dulce y ha venido a sanar la dolorosa espera de los fans, pero también de gente como yo  que gusta del synth y la electrónica pegote. Las mejores: The Mother We Share, We Sink, Gun, la ya mencionada Tether, Lies, Recover, Night Sky y Lungs o básicamente más de la mitad.


Haeckel_Discomedusae_86

(Las ilustraciones son bellos detalles de “Medusas” de Ernst Haeckel)

Anuncios