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Aviso: Este post contiene muchos entre-comillas y paréntesis explicativos y troll. No siga si se va a enojar. Porque pa qué po.

gepe-lunario-del-auditorio-nacional

Las masas hípsters buscan siempre estar a la vanguardia de las tendencias, hasta que, claro, se vuelve muy tendencia. Es fastidioso si nos encargamos siempre de decirle a todo el mundo que tal o cual artista ya no es lo que era, que se vendió y cosas por el estilo. Quizás en este post peque de todo lo anterior, sin embargo, es algo que por sanidad mental tenía que hacer. “Deja que lo explique, y así me lo explico yo” como dice ese gran tema de los Los Días Contados.

Si hablamos de negar a un artista, en el último tiempo como caso personal, invito al banquillo de los acusados al que llaman “Gepe”. El cantautor chileno ─otrora estandarte del indie nacional─  en sus inicios solo tocaba su guitarra de cinco cuerdas, un bombo y uno que otro instrumento de juguete, como el metalófono de colores (ternuuura). Dispuesto a retomar el folclor y llevarlo a lugar donde pertenecía, luego de años escuchando las cuecas de Los Tres y por ahí alguna canción de Los Bunkers, Gepe, sale como a salvar todo esto que se estaba perdiendo en un Chile dado a las tocatas rock y si no era rock no era nada. Me declaré muchas veces bebedor empedernido de sus versos, los mismos que hoy veo con suspicacia, como no creyendo haber sido fan de tanta simplonería lírica. Una vez leí por ahí que las letras de Gepe eran como las de Juanes pero no quise ver la realidad. Hoy, Gepe se pasó a otro estilo totalmente diferente, aunque debemos reconocer que dijo “agua va”… otra cosa es que muchos no nos hayamos querido dar cuenta.

Si analizamos un poco los discos, sus singles y sus no singles podemos sacar ciertas conclusiones interesantes y concluyentes respecto al declive (o ascenso según como se le mire) de yepe, como le dicen los viejos de la radio.

CERO: 5×5 (2005) El EP de partida, una rareza única. Conjunto de siete maquetas con dos minutos y medio promedio por canción, de las que, en su primer LP rescatará Namas. Sonido en su estado más puro a canción campesina, a tonada. Muy mal grabados a ratos, pero con esa esencia naíf peculiar de los inicios. Pero también de la precariedad, de la pobreza de equipamientos, mas no del arte, destreza ni talento. Las más interesantes; la que da nombre al EP y Nahuel.

“Se puede morir tranquilo siendo un número 5. No me tení paciencia es que hay que inventar. Es que hay que inventar aunque parezca imposible”  (5×5)

UNO: Gepinto (2005). El disco que grabó casi casi íntegramente en su pieza (o eso se cuenta). Ese que hace unas semanas solamente, cumplió 10 años. Un álbum que, de culto a estas alturas, tenía como máxima expresión de la alegría, júbilo y entusiasmo las palmas de uno que otro tema o más bien tres; de abajo pa’rriba, Namas, Multiplicación y la más “desatada” La Enfermedad de los Ojos (según parece, por ahí parte todo). Canciones inspiradas desde ese mismo momento en sonidos andinos y folclor chileno, pero en un sentido inmensamente más puro que el que pregona hoy. Sonidos que, en su momento hicieron identificarlo con las composiciones de Violeta Parra y Margot Loyola. Fuera de leseo, Gepinto esconde joyas, que quizás nunca más podamos encontrar en otro artista, porque también encapsula un momento único en nuestra rara historia musical, como en Los Barcos, Los Trapenses, y Torremolinos, deliciosos momentos de renovada canción campesina, pero también de la belleza triste y rara, como en Vacaciones.  Gepinto vino a demostrar que se pueden fusionar sonoridades tan dispares como las bandas que escucha un adolescente, con las composiciones espontaneas de cantores chilenos; esos que interpretaban coplas sobre la tierra, compases de tres tiempo sobre el sufrimiento, el amor… la picardía, sobre llegar en barcos después de largo tiempo y ver Chiloé, su iglesía, su gente, el curanto.

“Escribí que vi tu mano y después no la vi. Escribí que tengo algo pa’ decirte a ti, Escribí tus ojos anchos. Escribí que vi tu mano y la hace caer. Escribí que tú eres oro y comía miel. Escribí tus ojos anchos, con tus manos negras” (Torremolinos)

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en esa época muy amigo de Javiera Mena, gordito y con chalecos de mi tata.

DOS: Hungría (2007). Trabajo que lo puso en la boca de más personas y que trae como novedad el hecho de integrar la electrónica (en Gepinto igual pero muy solapada). Me atrevo a decir que con Hungría, se refresca el sonido de la música chilena, ya que no se había hecho algo así en nuestro país. Lo más probable es que podamos identificar desde aquí el punto partida de esta seguidilla de artistas que empezaron a fusionar la acústica con los tintes electrónicos, o al menos Gepe es la cara visible de todo aquello. Hungría, a pesar de su nueva veta “artificial”, mantiene intacto en muchas partes la canción de autor, íntima y poética. Las letras evolucionan comienzan sutilmente a despojarse de complejidad. Los más exigentes marcan desde aquí el punto en que Gepe dejó de ser “chevere” (repudio a esa expresión). Hungría, el quiebre.

“Ultra atrasado parte el recado que te doy en la siesta, quisiera tanto hablar de que nos molesta, diciendo que todo no se dio” (Celosía)

TRES: Audiovisión (2010). Otros esperaron hasta aquí para marginarse del fenómeno Gepe. Las composiciones se volvieron de plano alegres y menos crípticas. Por la Ventana es la imagen vívida de este nuevo estilo que ya se podía advertir. Incluso físicamente; Gepe comienza a bajar de peso, y como dice él a “experimentar con marcas”; se hace “embajador” de Foster y parece que se le vino encima un mundo al que siempre quiso pertenecer, y que sigue negando, ese de luces y fama. En sí Audiovision tiene mucho menos de  canción personal y mucho de música andina y saya pero sin abandonar lo electrónico, es por eso que en este episodio convergen muchos seguidores, un punto de inflexión y cambio, donde terminan y partes muchos caminos, el disco de transición que le llaman. Mis favoritas de este son Salón Nacional con Jorge González (una rareza de aquellas), Lienza con su fiel socia Javiera Mena y  La Bajada puramente andina y baile saya, con diablada incluida. Como dato extra: Por estas épocas Gepe se vuelve parte del elenco de Crystal Fairy, la película de Sebastián Silva que grabó en el norte de Chile Michael Cera y Gaby Hoffmann, en donde hace de sí mismo en una fiesta cuica de Santiago Centro, nada menos que jalando coca, así tal cual. En volá Gepe hace su siguiente disco, luego de descubrir un mundo nuevo y fácil.

“Deja la ventana abierta para que puedas tirar, todas las cosas que sobren que se tienen que botar, algo de la ropa sucia que ya no quiere lavar” (Por La Ventana)

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Siempre quise ser famoso

CUATRO: GP (2012). Aquí Gepe, en la pitilla de flaco (en la churri), se compra las icónicas chaquetas de la declaración definitiva del cambio (como las chaquetas rojas del gobierno de piñieri), con motivos étnicos y poniendo en práctica lo que aprendió con Foster, se pone posero en las fotos. Es invitado al Festival de Viña (momento que soñamos en este blog por aquellas épocas), dando declaraciones de dudosa naturaleza “Si yo hiciera lo que realmente quisiera, haría algo parecido a lo que hace Daddy Yankee” más su nuevo caballito de batallas, “el té calentito”. Sumémosle Con Un Solo Zapato No Se Puede Caminar, que hacía presagiar la debacle ineludible (no sé cómo no lo vi antes.., era tan obvio). Igual como una Shakira que en sus inicios hacia canción “con contenido” y  hoy se limita a repetir la la las, Gepe simplifica las letras a un grado infantil irrisorio (Cuando estás en la naturaleza un bicho puede picarte, un león puede comerte y hacerte desaparecer (claro si un león te come te hace desaparecer, simple) y le pone su cuota de reggaetón que aún podíamos consumir, porque parecían guiños simpáticos a la música bailable. Con Platina y Bomba Chaya mantiene el espíritu de La Bajada y 12 Minerales, y con Un Gran Vacío, la canción íntima, salvando un poco el disco.

“Bacan tu casa, bacan todo lo que hay ahí” (Bacan Tu Casa)

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La chaqueta étnica

CINCO: Estilo Libre (2015). Después de que saliera Hambre como primer single de adelanto para el nuevo disco era muy obvio el giro completo que había terminado de dar. La canción pegote, y la música que invita al baile. Con Estilo Libre ya no solo se remite al baile andino sino también a la bachata, el reggaeton y la salsa. Algunas simplemente insufribles como Marinero Capitan, TKM, Melipilla, Invierno y Vivir  que incursiona en el dubstep (?) junto a Javiera Mena, que casi se limita a gritar repitiendo las líneas de Gepe. Joyitas como A La Noche (a.k.a. Hoy Día La Fiesta) con ese “ahora te voy a poner a gozal” o en “Melipilla perdí la silla donde me quería sentar” (tutorial para hacer canciones con refranes del colegio, estilo ‘con permisito dijo monchito ’ y ‘cacha mal paga doble’). Ahora Gepe tendrá un club de fans que se llamará los gepitos y las gepitas, de aquí al étcito.

 “Yo quiero que tu boca se pegue a la mía como un chicle nuevo” (Hambre)

ALGUNAS PRUEBAS CONCLUSIVAS:

En el video promocional para Estilo Libre salen todos hablando de él como si se hubiesen encerrado a componer el nuevo Sgt Pepper. Así lo venden, sin compasión y además Gepe se manda además la siguiente frase:

“eso es lo que yo quiero atacar, la sensibilidad de las personas que no son tan obsesivas con la música, que para ellas es una cosa que pasa, una cosa más en la vida de esas personas”

Y en esta entrevista de La Tercera dijo:

“porque ahora le hago menos caso al instinto, encuentro menos sagrado el hecho de hacer letras desde la inspiración”

En Punto Final dice “todo lo que eres y todo lo que soy es lo mismo del principio” y tal vez sea esa la verdad, Gepe siempre quiso ser lo que es hoy, un incipiente artista famoso y comercial ligado a teleseries, grandes festivales y publicidad. Antes no pudo porque no había dinero, no había contactos.

Sin título

Christián Heyne. Productor fiel y vocalista de Alabama Shakes xD

Con todo esto: lo evidente y lo más allá de lo evidente se nota que Gepe no tiene interés en volver atrás en este proceder que tomó. Está como encandilado con las lucecitas. Pero se va a mandar un porrazo cuando nadie lo quiera y ahí lo quiero ver sacándolo la sexta cuerda a la guitarra y comprando un metalófono en Meiggs.

Como última cosa: Solo esperar a que salga el disco de “tres sonidos. Bombo y chao” que promete muy extrañamente en la entrevista de La Tercera, después de deshacerse hablando de que el actual era su estilo definitivo… Otsea, Desambiguación y compartir ubicación amico.

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